Vuélvenos, … y nos volveremos!

El pueblo de Dios, aunque llamado a ser ejemplo a las naciones, sin embargo se ha visto en tal desobediencia que el mismo Dios y Señor les ha reprendido. Al leer el libro del profeta Jeremías titulado: Lamentaciones, recordamos cómo Dios envió a su pueblo el castigo por su obstinación y desobediencia.

Al final del libro, encontramos una oración del pueblo a su Dios, donde reconocen el dolor que han vivido, pero ante todo, admiten que todo ello es por causa de su propio pecado: “¡Ay ahora de nosotros! porque pecamos.” (Lamentaciones 5:16)

Sin embargo, en medio de su aflicción buscada, el pueblo termina su plegaria con una petición de esperanza:

Vuélvenos, oh Jehová, a ti, y nos volveremos; Renueva nuestros días como al principio.  Lamentaciones 5:21

Lo que el pueblo pide, es ser restaurado, vuelto a su Señor, para disfrutar de abundante bendición en Él. Pero además de su petición, ellos reconocen que es necesaria la obra de Dios llevándoles a Él nuevamente, si desean gozar de su bendición una vez mas. Vuélvenos, oh Jehová, a ti, y nos volveremos

Vuélvenos, … y nos volveremos!

Todos necesitamos hacer de esta, nuestra oración. Todo cristiano vive épocas donde su obediencia a Cristo, su consagración a Él, mengua o disminuye por alguna razón o circunstancia. Y en aquellos tiempos el Señor puede, tal como lo hizo a su pueblo, reprendernos para encaminar nuestras vidas a Él otra vez.

…Renueva nuestros días como al principio es pedir que restaure en nosotros aquel vivo celo de los primeros días por Su gloria, por Su nombre, por Su Palabra, por Dios mismo, de tal manera que disfrutemos verdaderamente la bendición de su presencia en nosotros, su pueblo.

Oremos: Vuélvenos, oh Jehová, a ti, y nos volveremos; Renueva nuestros días como al principio.  Lamentaciones 5:21 Clic para tuitear

Fraternalmente, pastor Juan

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