El Hijo Que Puede Salvar Nuestros Matrimonios

Los problemas en nuestros matrimonios, desde los más básicos hasta los más graves y preocupantes, todos dan testimonio de nuestra condición natal. Si el matrimonio, y por ende la sociedad, estuviera compuesto por hombres y mujeres de buen corazón, de seguro todo sería diferente y no quedaríamos pasmados antes la violencia y tanta maldad que a diario vemos.

Dice la Escritura en Génesis 3:

Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.  Génesis 3:14-15

El Hijo Que Puede Salvar Nuestros Matrimonios

Después de haber sido declarado como el animal más astuto que todos los animales (Génesis 3:1), ahora aquella Serpiente es maldecida más que todos los animales y bestias del campo. A la Serpiente se le dijo …polvo comerás todos los días de tu vida…, así Satanás sería humillado para siempre por engañar a la humanidad y seducirlos a rebelarse contra su Creador, Dios.

Por razón de la condición del hombre fue que Dios anunció desde el principio, luego que el hombre se rebelare contra ÉL, lo que sería el primer evangelio, el primer anuncio de la venida del Redentor, Aquel que rescataría al hombre de la condición de pecador a la que éste mismo se ha entregado.

A la Serpiente, Dios no le hizo pregunta alguna como sí lo hizo en el caso del hombre y la mujer; Dios maldijo a Satanás inmediatamente y le sentenció su muerte eterna. Pensar en esto, nos ayuda a vislumbrar cómo las preguntas hechas a Adán y Eva eran una primera muestra de la misericordiosa disposición de Dios para con el hombre.

Los dos versos que leímos hoy están dirigidos a la Serpiente, Dios está hablando y advirtiendo lo que viene para ella. Y pondré enemistad entre ti [Satanás] y la mujer, y entre tu simiente y la simiente[descendencia] suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar[talón].  

Dios le declaró a Satanás desde aquella vez, que un día llegaría un Hijo nacido de una mujer (María) quien vencería el poder de Satanás para siempre. Aunque Satanás, haciendo uso del pecado en que nacemos y por medio de los mismos hombres[descendientes de Adán y Eva] llevaría a este Hijo a la cruz (herirle en el talón), sin embargo ese mismo evento sería la estocada final y mortal contra el mismo Satanás: Cristo aplastando la cabeza de la Serpiente!

¡Gloria a Dios¡ pues aunque el Hijo, Cristo Jesús fue herido por nuestros pecados, ¡Él venció con su muerte nuestra muerte, levantándose de la tumba y venciendo a Satanás para siempre!

Un matrimonio que vive en la esperanza del Evangelio, comprende que cada problema que llega es producto del pecado; por tanto acudirá a aquel Hijo que venció el pecado como el único que puede salvar nuestros matrimonios. Clic para tuitear

Fraternalmente, pastor Juan