El Matrimonio Desde El Principio – Repaso

Para cercarnos al tema del matrimonio, es necesario conocer cómo fue diseñado al principio y lo que sucedió con él. Para ello estamos viendo desde el Génesis. Repasemos un poco lo que hemos visto hasta ahora: (Si no has leído las reflexiones anteriores, te invito a hacerlo)

El Matrimonio Desde El Principio – Repaso

Uno de los propósitos de Dios al crear la unión de un hombre y una mujer es que sean compañía (No es bueno que el hombre este solo, dijo Dios – Génesis 2:18-22). Hizo el Señor a la mujer y el hombre le declamó lo que fue el primer poema de amor de la historia, fueron hechos el uno para el otro (Génesis 2:23-24).

En aquel primer matrimonio vimos tres elementos claves: El hombre debe dejar el nido de su hogar paterno para unirse a su mujer en total fidelidad y así serán una sola carne no sólo en su relación sexual sino también en sus propósitos, emociones y afectos (Génesis 2:24). Aquella unión primera era un matrimonio inocente, libre de pecado y culpa (Génesis 2:25).

Pero el matrimonio ha tenido el primer y más obstinado enemigo: Satanás(Génesis 3:1), el cual engañó a la mujer(Eva). El hombre de la casa no asumió su papel(Génesis 3:6) de proteger a la mujer y guiarla en el mandato que de Dios había recibido; y tanto ella como Adán comieron del fruto prohibido y así pecaron.

Ahora en su vergüenza, culpa y desnudez(Génesis 3:7) se esconden tras el vestido y así comienzan a ser religiosos buscando por sí mismos cómo agradar al Dios que habían desobedecido(Génesis 3:8-10); aunque Dios había provisto Alguien mejor que una faja: Cristo. A partir de entonces, el hombre juega a esconderse y culpar a otros. La humanidad aprendió así a excusarse de su responsabilidad(Génesis 3:11-13).

Frente a tal condición de pecado en que el hombre y la mujer se han sumergido, Dios sentencia la condena y humillación perpetua al enemigo (Génesis 3:14), y bondadosamente le promete al hombre el Hijo que salvará a la humanidad de la esclavitud en que ahora todos nacen (Génesis 3:15). Dios promete enviarnos el Evangelio: su Hijo Cristo Jesús, el Salvador.

Sin embargo, las consecuencias del pecado, deberán ser afrontadas por nosotros. A la mujer Dios le advirtió del dolor al dar a luz y del dominio abusivo que sufrirá por parte del hombre (Génesis 3:16). Por su parte el hombre sufrirá la luchas y dificultades para subsistir con un trabajo duro y la zozobra de la muerte (Génesis 3:17-19).

Tal es ahora la condición de nuestras vidas en la tierra. Es una lucha constante. Este fue el resultado de que el hombre quisiera sublevarse contra Dios. Ahora solo queda esperar en la promesa de Dios de aquel sacrificio único y suficiente que quita el pecado y nos da la esperanza de un mundo nuevo.

¿Cómo quiere Dios que vivamos nuestros matrimonios? ¿Cuál es el principal propósito del matrimonio? Mañana, si Dios así lo quiere, continuamos.

El Matrimonio Desde El Principio - Un breve repaso desde el Génesis. Clic para tuitear

Fraternalmente, pastor Juan