Confiad en Dios!

Confiad en Él en todo tiempo, oh pueblo; 
derramad vuestro corazón delante de Él;
Dios es nuestro refugio.

Salmo 62:8

Tenemos en este breve verso, dos llamados del Señor y una declaración final.

Confiad en Él en todo tiempo, oh pueblo; 

El primer llamado es a confiar en Jehová. Es decir, confiar en Él y esperar cuál sea su voluntad para nosotros. Pero dice que debemos hacerlo en todo tiempo, no sólo cuando las circunstancias lo reclamen o requiramos auxilio pronto, sino en todo tiempo, en buenos y duros momentos. Pero ante todo dice: oh pueblo, es decir que tiene este llamado un destinatario especial: su pueblo, el pueblo que Él eligió para sí y al cual le prometió que nunca desamparará.

… derramad vuestro corazón delante de Él;

Como segundo llamado, el Señor convoca a su pueblo a derramar su corazón ante Su presencia. Esto significa que Dios espera que su pueblo venga continuamente delante de Él y le abra el corazón, le cuente sin reserva alguna todo lo que hay en él, lo que le alegra como también lo que le aflige. ¡Cuéntale todos tus problemas, Dios es lleno de compasión y misericordia y atiende al quebrantado!

… Dios es nuestro refugio.

Y finalmente, el pueblo que esperan en el Señor y le cuenta su aflicción, podrá estar seguro que Él será su refugio! El propósito de venir ante el Señor y derramar el corazón, no es como el que viene a un hombre que sólo puede escuchar las aflicciones de otro pero que nada puede hacer por éste. Cuando acudimos a Señor Dios y Rey de todo, podemos estar seguros que en ÉL hallamos refugio y su pronto auxilio.

Confiad en Él en todo tiempo, oh pueblo;  derramad vuestro corazón delante de Él; Dios es nuestro refugio. Salmo 62:8 Clic para tuitear

Fraternalmente, pastor Juan

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