El deber de la Esposa es también un deber de todos ante el Evangelio

El día de ayer observamos cómo el verso 33 de Efesios 5 hace un resumen final en cuanto la responsabilidad del esposo y de la esposa, las cuales deberán asumir cada uno indistintamente de cuál sea la respuesta del otro.

La Escritura dejó claro el deber de cada uno. Habiendo dedicado sólo 3 versos para enseñar el deber de la esposa, luego usó de 7 versos para declarar la responsabilidad del esposo. Esto debe ser para los casados un recordatorio de la enorme responsabilidad que tenemos ante Dios.

Sin embargo, al final del texto, vemos una diferencia en relación al llamado que se le dio a la mujer inicialmente, el cual fue: Las casadas estén sujetas a sus propios maridos… El llamado fue a la sujeción. 

Ahora, al concluir se le indica no sólo su deber sino que también se le dice la forma en que la esposa ha de relacionarse con su esposo. No sólo le declara su responsabilidad de sujetarse sino también la manera de llevarla a cabo.

Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.  Efesios 5:33

La mujer respete a su marido

Dicen que el respeto se gana. Pienso que en algunos contextos o circunstancias este dicho esta en lo cierto. Sin embargo, también creo que no siempre se aplica. De hecho, Efesios 5:33 es una de las excepciones a tal dicho popular.

Cuando la Escritura dice aquí que la mujer debe respetar a su marido, no esta pensando en el respeto que se gana o por los méritos que haga el esposo (ganando “puntos” con la esposa), sino en el respeto que se debe por causa de su responsabilidad ante Dios. El respetar de la esposa es un deber no un premio para el esposo. (Así como el amor del esposo es también un deber)

Esto está en armonía con el deber de asumir nuestras responsabilidades reconociendo que es a Dios a quien queremos agradar y daremos cuenta de todo. El esposo amará a su esposa por su amor a Cristo. La esposa respetará a su esposo por reverencia a Cristo. Eso es lo que conviene a ambos.

Pero de igual manera, el respeto de la esposa a su esposo, nos recuerda que:

El deber de la Esposa es también un deber de todos ante el Evangelio

Dado que la esposa simboliza a la iglesia, (es decir los hombres y mujeres que conforman el pueblo de Dios) entonces el texto también nos enseña la manera en que todo ser humano (hombres y mujeres) han de relacionarse con Dios y más aún la manera de venir ante Cristo, quien es el Esposo de la Iglesia.

¿Cómo debe el hombre venir ante Dios? ¿Cómo debe vivir el cristiano ante su Dios? ¿Cómo hemos de relacionarnos con Dios? No de una manera indiferente o descuidada, sino con el debido respeto y temor de estar ante el Dios que nos creó y ha provisto salvación para su pueblo en Cristo Jesús. Así que el deber de la esposa es también de gran peso, no sólo para ella sino para todos.

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Fraternalmente, pastor Juan

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